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Conclusiones del abogado general en el caso “Syed” (asunto C‑572/17) sobre el derecho de distribución

Se trata del Caso Syed (C-572/17; Riksåklagaren / Imran Syed). Parece importante en relación con el concepto de distribución, del que ya se ha ocupado el TJUE en otras ocasiones y que, por lo que ve, aunque no sin límites, va in crescendo.

La Cuestión se planteó hace ya más de un año (septiembre de 2017). Lo que se preguntaba era, resumiendo mucho, si puede hablarse de “distribución por almacenamiento”. La pregunta exacta era la siguiente: “Cuando en una tienda se ofrecen ilícitamente a la venta mercancías con motivos protegidos, ¿puede concurrir una violación del derecho exclusivo de distribución del autor, establecido en el artículo 4, apartado 1, de la Directiva 2001/29, también respecto a las mercancías con motivos idénticos que se encuentran en almacenes de la persona que ofrece a la venta las mercancías? ¿Tiene alguna relevancia que las mercancías se encuentren en un almacén contiguo a la tienda o en otro lugar?”

El pasado 3 de octubre el AG (Sánchez Bordona) hizo públicas sus Conclusiones. Podéis acceder a ellas desde el siguiente enlace:

http://curia.europa.eu/juris/document/document_print.jsf?docid=206385&text=&dir=&doclang=ES&part=1&occ=first&mode=lst&pageIndex=0&cid=426654

Sin perjuicio de la lectura directa, os resumo (es un decir) lo esencial (los números entre paréntesis van referidos a los párrafos de las Conclusiones del AG).

1) Hechos básicos.- El Sr. Syed es un comerciante de Estocolmo que vende , entre otras cosas, prendas de vestir (camisetas) con motivos de música rock. Se trataba de copias pirateadas, con infracción de derechos de propiedad industrial e intelectual. La mercancía estaba en la tienda. Pero también en dos almacenes: uno contiguo al comercio y otro en un barrio alejado. El Sr. Syed fue objeto de acciones penales que concluyeron con una condena en primera instancia. El tribunal incluyó en la infracción las prendas almacenadas que coincidían con las ofrecidas a la venta en la tienda.  Excluyó, en cambio, las almacenadas pero no puestas a la venta. En apelación, se excluyeron todas las prendas almacenadas (coincidieran o no con las que se vendían en la tienda). Llegado el asunto al TS sueco, sometió al TJUE la cuestión transcrita al inicio del mensaje.

2) Observación preliminar del AG: En la UE no hay armonización de la protección penal y por ello no se va entrar en esta faceta.- El TJUE “puede facilitar al tribunal de reenvío la interpretación adecuada de la Directiva 2001/29, pero no terciar en la controversia sobre los aspectos penales del derecho de uno de esos Estados miembros” (núm. 32). Es cierto que, en el fondo, el Sr. Syed critica la imprecisa formulación del delito y la eventual conculcación de los principios de legalidad y seguridad jurídica. Pero esa alegación es “ajena a este procedimiento prejudicial […] El Tribunal de Justicia habrá de limitarse, dentro del diálogo prejudicial que mantiene con los tribunales nacionales, a facilitar al tribunal remitente la interpretación del derecho de distribución del artículo 4, apartado 1, de la Directiva 2001/29” (núm. 37).

3) Objeto de la cuestión.- De acuerdo con el AG, la pregunta del TS sueco se refiere sólo a los productos ubicados en los almacenes del Sr. Seyd y coincidentes con los ofrecidos a la venta en la tienda. Quedan al margen los productos piratas almacenados pero no coincidentes con los de la tienda. El  TS sueco también quiere saber si la mayor o menor cercanía de los almacenes (uno contiguo, otro alejado) tiene alguna incidencia en la respuesta.

4) Jurisprudencia del TJUE sobre el derecho de distribución.- El AG se refiere a varias sentencias:

a) Caso Peek & Cloppenburg (C‑456/06, 1774/2008): Se dilucidaba “si el derecho de distribución del artículo 4.1 de la Directiva 2001/29 resultaba vulnerado cuando una cadena de establecimientos de ropa colocaba, en un área de descanso para clientes de una de sus tiendas y en el escaparate de otra, sillones y sofás diseñados por Charles-Édouard Jeanneret (Le Corbusier) y protegidos por derechos de autor, pero fabricados sin el consentimiento de su titular (una empresa dedicada a la producción de muebles tapizados)” (núm. 41). “El Tribunal de Justicia respondió, en síntesis, que solo «los actos que suponen exclusivamente la transmisión de propiedad del objeto» están comprendidos en el concepto de distribución al público del original de una obra o de su copia «por cualquier otro medio distinto de la venta», en el sentido de la disposición” (núm. 42).

Pero, como observa el AG, el concepto de distribución se amplió en dos sentencias posteriores, “englobando en él conductas que van más allá de los meros actos translativos del dominio” (núm. 43).

b) Caso Donner (C-5/11, 21/6/2012).- La duda se planteó “en relación con el comportamiento de un transportista que actuaba como cómplice en la distribución no autorizada de reproducciones de muebles protegidos por derechos de autor, que una empresa italiana suministraba a sus clientes en Alemania” (núm. 41). Conforme al resumen del AG: “El Tribunal de Justicia responsabilizó a los comerciantes «de cualquier operación que realicen o que se realice por su cuenta que dé lugar a una “distribución al público” en un Estado miembro en el que los bienes distribuidos estén protegidos por derechos de autor. También se les puede imputar cualquier operación de la misma naturaleza realizada por terceros cuando dichos comerciantes seleccionaron específicamente el público del Estado de destino y no podían desconocer las actuaciones de esos terceros»” (núm. 45).

c) Caso Dimensione Direct Sales (C-516/13, 13/5/2015).- “Se debatía «si el artículo 4, apartado 1, de la Directiva 2001/29 debe interpretarse en el sentido de que permite que un titular de un derecho exclusivo de distribución de una obra protegida se oponga a una oferta de venta o a una publicidad del original o de una copia de esa obra, incluso si no se acreditara que esa oferta o esa publicidad haya dado lugar a la adquisición del objeto protegido por un comprador de la Unión»” (núm. 46). “El Tribunal de Justicia rechazó que, para constatar la vulneración del derecho de distribución, fuera preciso un acto, subsiguiente a la publicidad, que implicara la transmisión al adquirente de la propiedad del objeto protegido o de su copia” (núm. 48).

5.Conclusión acerca del tratamiento jurisprudencial del derecho de distribución: “Se deduce de esta jurisprudencia que el Tribunal de Justicia ha ido expandiendo el concepto de distribución que se recoge en el artículo 4, apartado 1, de la Directiva 2001/29. Ha evolucionado desde el simple acto translativo del dominio hasta abarcar los actos preparatorios de la venta del objeto, como la oferta del comerciante (directamente o en su página web) u otras operaciones para efectuar tal venta, entre ellas, el transporte de los bienes por un tercero” (núm. 49).

6.Aplicación al caso.-

  • a) El concreto problema suscitado.- “Ahora solo hay que dilucidar si el depósito de las prendas en los almacenes, cuando son idénticas a las exhibidas para su venta en la tienda, está integrado en la cadena de operaciones destinadas a su comercialización” (núm. 50).
  • b) Mayoristas y minoristas: ¿Sólo distribuyen los minoristas?- “En la práctica mercantil se define como el conjunto de acciones, procesos y relaciones mediante los que un producto se encamina desde su fabricación hasta su uso definitivo, bien sea en un proceso de elaboración ulterior o bien se entregue definitivamente al consumidor” (núm. 51). “Es dudoso, sin embargo, que, desde la perspectiva jurídica que ahora importa, el derecho exclusivo a autorizar o prohibir la distribución al que se refiere la Directiva 2001/29 tenga un alcance tan amplio. Frente a la tesis en cuya virtud la primera transmisión (del productor a un mayorista) ya entraría en el perímetro de aquel derecho, cabría pensar que esa prerrogativa del titular del derecho de autor solo afecta a la transacción entre el minorista y el consumidor final” (núm. 52). “A la luz de los convenios internacionales celebrados por la Unión, el Tribunal de Justicia se ha decantado por la segunda tesis, interpretando el término «distribución al público […] mediante venta», del artículo 4, apartado 1, de la Directiva 2001/29, como sinónimo de la «puesta a disposición del público […] mediante venta» que aparece en el artículo 6, apartado 1, del TDA. Así pues, por «público» se entiende el consumidor o el usuario final, pero no las empresas intermediarias de la cadena de distribución, en particular, los mayoristas, a pesar de que el TDA no define el término «público», dejando su concreción al legislador o a los tribunales de las partes contratantes” (núm. 53).
  • c) El Sr. Syed (minorista) distribuye tanto cuando ofrece a la venta en su tienda como cuando tiene almacenados –cerca o lejos- ejemplares de esos mismos productos.- “Creo que la oferta de venta no se limita solo a los productos mostrados en un determinado establecimiento comercial, sino a los que, siendo idénticos a estos, se depositan provisionalmente en un almacén del vendedor, preparados para reemplazar a los que se vayan agotando” (núm. 55). “El almacenamiento formaba parte ya de la cadena de actos encaminados a la venta. Cabe, en suma, extender a aquellos productos el derecho a prohibir o autorizar su distribución, como facultad inherente al derecho de autor” (núm. 55). “Además, se garantiza de esta manera el efecto útil del precepto, que pretende evitar la comercialización de mercancías fabricadas con vulneración de los derechos de autor, otorgando carácter preventivo a la facultad de controlar la distribución de la obra o de sus copias. Si ese control solo pudiera ejercitarse una vez consumada la venta, centrándose el ejercicio del derecho de distribución en cada transacción singular (esta parece ser la tesis del Sr. Syed), se estaría impidiendo de facto su salvaguarda efectiva, dadas las dificultades para averiguar el lugar y el momento en los que se venderán los objetos, en especial, los almacenados” (núm59). “En ese contexto, la lejanía o la proximidad de los almacenes carece de incidencia. Nada impide (es más, entra en el terreno de la lógica y del sentido común) que el Sr. Syed, en el supuesto de no disponer en el almacén contiguo a la tienda de la talla o del color solicitado por un cliente, se comprometa a traérselo, en un tiempo relativamente corto, del situado en el distrito de Bandhagen. Los hechos continuarían siendo subsumibles en la cadena de operaciones emprendidas con el propósito de realizar la venta de ese objeto” (núm. 62)

7 Conclusión.- “«El artículo 4, apartado 1, de la Directiva 2001/29/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 22 de mayo de 2001, relativa a la armonización de determinados aspectos de los derechos de autor y derechos afines a los derechos de autor en la sociedad de la información, debe interpretarse en el sentido de que el derecho exclusivo de autorizar o prohibir cualquier forma de distribución al público del original de sus obras, o de copias de estas, que ese precepto contempla, se aplica a las mercancías que, depositadas en los almacenes de un comerciante, incorporan motivos protegidos iguales a los que contienen las que este ofrece a la venta en una tienda de su propiedad. A estos efectos, carece de relevancia la distancia entre los almacenes y la tienda.»” (núm. 64).